jueves, 17 de septiembre de 2009

Soldados de cerca de un tal Salamina...


SOLDADOS DE CERCA DE UN TAL SALAMINA.
GRANDEZAS Y MISERIAS EN LA GALAXIA LIBRERÍA

Eduardo Fernández. 2008. 172 páginas. 15 euros. ISBN 978-84-935566-5-5

“Soldados de cerca de un tal Salamina” es una recopilación de anécdotas recogidas tras años de oficio que no pretenden demostrar nada trascendente ni enjundioso; una invitación a pasar un buen rato leyéndolas, compartiendo -o discutiendo- las deducciones del autor, tratando de imaginar qué caminos ha debido recorrer un título para transformarse en otro que, en ocasiones, es muchísimo mejor: autores y editores encontrarán en las páginas precedentes infinidad de sugerencias para dar con el título definitivo o incluso, quién sabe, estímulos insospechados para ponerse a escribir.
La desfiguración del original es a veces tal que sólo el virtuosismo del librero con experiencia permite desbrozar el sendero de equívocos hasta llegar al título correcto. Nadie es inmune al error y equivocarse al pedir información sobre un autor o un título puede deberse a tantas razones que los libreros somos los primeros en no darle más importancia que la que realmente tiene. Pero seguramente lo más interesante de todo este viaje escrito es mostrar el aspecto más humano del universo de la librería en todas sus variantes y actores, además de descubrir con asombro que a veces un desliz o una desinformación pueden llegar a convertirse en una herramienta de un valor literario inesperado.
Entre otras cosas, el texto viene a demostrar que, en ocasiones, a la hora de buscar un libro el disparate puede abandonar su condición de error y acabar convirtiéndose en una auténtica obra de arte.
Libreros, autores, clientes, editores, almacenes, Sant Jordi, la Feria del Libro, la campaña de texto, las presentaciones y demás avatares que rodean la galaxia de la librería son mostrados con humor y cariño en un texto breve y lleno de rincones reservados a la sorpresa.
¿Fueron las Metamorfosis escritas por Oviedo?
¿Tiene Bucay antepasados catalanes y por eso se llama Jordi?
Los años de soledad de García Márquez…. ¿Fueron mil o ciento cincuenta?


Lo sentimos, los libreros no somos adivinos…
http://blog.metropolislibros.com/historiaslibreros/lo-sentimos-los-libreros-no-somos-adivinos/


He leído en Comunicación Cultural una reseña sobre el libro titulado “Soldados de cerca de un tal Salamina” de Eduardo Fernández que recopila anécdotas sobre las transformaciones que sufren los títulos de los libros cuando un cliente acude a una librería preguntando por una obra que ha oído por ahí, que le ha recomendado un amigo, que ha escuchado en la radio o ha extraído de algún artículo del periódico del fin de semana. Muchas de las veces el título llega a nuestros oídos expertos de libreros sin ningún remoto parecido al original. Y pese a eso, lo encontramos.

Lo cierto es que el libro parece interesante y seguro que los todos los libreros hemos vivimos anécdotas iguales o muy parecidas a las que se narran. Pero lo que verdaderamente me ha llamado la atención es la afirmación que encabeza la reseña:

Si estás buscando un libro pero no lo tienes muy claro, lo mejor que puedes hacer es preguntar al librero.

Gran verdad es esa. Verdaderamente esa es una de las razones por las que las librerías pequeñas como la nuestra sobrevivimos en este mundo de grandes almacenes y ventas de libros en las grandes superficies.

Pero aunque pienso que dicha frase es una verdad como un templo, existen diversas circunstancias atenuantes que pueden provocar que el librero no encuentre el libro. Ya que en muchas ocasiones el cliente acude a nosotros sin tan siquiera una ligera idea del título ni del autor de la obra que busca, y claro, localizar ese ejemplar se convierte en una misión prácticamente imposible, casi tanto como encontrar una aguja en un pajar. Aquí van unos cuantos ejemplos en los que la dificultad es máxima:

  • Pregunta nº1: ¿No tendrás un libro que va sobre un anciano que se muere después de vivir muchos años en Francia? NO nos hemos podido leer todos los libros que tenemos en la librería.
  • Pregunta nº2: ¿Tienes un libro pequeño de color azul que en la portada tiene un pájaro volando? NO podemos conocer las portadas de todos los libros que hay en la librería ni sus colores ni sus diseños.
  • Pregunta nº 3: ¿No tendrás el libro ese que salió en el periódico el otro día? NO podemos leer todos los periódicos que todos los días se publican en este país.
  • Pregunta nº 4: ¿No tendrás un libro muy bonito que me leí cuando tenía aproximadamente unos 8 años con unos dibujos preciosos? NO somos el cliente y por lo tanto no hemos vivido su infancia.

Aunque parezca mentira, en algunas de estas ocasiones, tras unas cuantas acertadas preguntas por nuestra parte y la intuición desarrollada tras años detrás del mostrador vendiendo libros, encuentras el deseado ejemplar sobre el anciano que vivió muchos años en Inglaterra (no era Francia) ó el pequeño ejemplar azul (en realidad sólo era azul el lomo) con conejos blancos (no pájaros) en su portada. Pero otras muchas veces el cliente se marcha sin su deseado libro.

Y lo sentimos sobremanera, nos quedamos frustrados porque no hemos cumplido la misión por la que existimos en el mundo, encontrar ese deseado libro a nuestro cliente. Lo sentimos porque el cliente se marcha triste por no haber conseguido su ansiado su libro. Lo sentimos y mucho.

Pero los libreros no somos adivinos…, aunque a veces lo parezcamos.

Enviado por: Pablo Arcila
Esperemos que alguien lo traiga....

No hay comentarios:

Publicar un comentario