ASOCIACIÓN COLOMBIANA DE LIBREROS INDEPENDIENTES, CONSTRUYENDO UN PAÍS DE LECTORES

ASOCIACIÓN COLOMBIANA DE LIBREROS INDEPENDIENTES, CONSTRUYENDO UN PAÍS DE LECTORES
LAS LIBRERIAS ITINERANTES DE LA ASOCIACIÓN EN LA FERIA DEL LIBRO INFANTIL EN EL PARQUE NACIONAL EL PASADO 31 DE OCTUBRE

viernes 20 de noviembre de 2009

El oficio de leer. Este domingo 22 de noviembre, la cita es en Trueque el libro

TRUEQUE EL LIBRO 2009
Alguien tiene el libro que usted busca
Alguien busca el libro que usted tiene


EL 22 DE NOVIEMBRE PARTICIPE EN TRUEQUE EL LIBRO
El 22 de noviembre los capitalinos podrán participar del evento de intercambio de libros más grande de Bogotá: Trueque el libro, que este año se realizará en el Parque Nacional. A partir de las 10:00 a.m. y hasta las 5:00 p.m., además de canjear libros, los asistentes podrán participar de actividades artísticas y culturales.
Con el fin de promover la circulación de los libros, fomentar el interés por la lectura y dar divulgación a las diferentes actividades de promoción que se realizan en asocio con instituciones de la ciudad,  la Secretatría de Cultura, Recreación y Deporte y la Fundación Gilberto Alzate Avendaño, invitan a todos los bogotanos a participar de Trueque el libro. Esta iniciativa creada en el 2005, contará en esta versión con la participación de editoriales y de instituciones aliadas en la promoción de lectura.
Este evento incluirá espacios de trueque de libros, espacios para la realización de talleres de escritura y lectura, carnetización para biblioestaciones y bibliotecas, y un escenario para conciertos y lecturas. Para la celebración de este evento, alrededor de la Torre del Reloj del Parque Nacional, se dispondrán carpas de: literatura infantil y juvenil, narrativa, poesía, y la de ensayo y ciencias sociales.  Además de los libros, que voluntariamente lleven los ciudadanos, editoriales como Babel Libros, Plaza y Janés, Universidad Nacional, Santillana, Planeta, Random House Mondadori, Panamericana, entre otras, aportarán una amplia selección de títulos con el fin de enriquecer la oferta literaria de este día.
La jornada tendrá una tarima central que contará con lecturas en voz alta y conciertos (seis conciertos entre los que se cuentan los de El Club y María del Sol Peralta). Para los niños y jóvenes, a lo largo del día habrá talleres de lectura y escritura.
Para participar del trueque este día sólo habrá que seguir algunas reglas:
  • No intercambie textos escolares, técnicos o especializados,
  • No lleve libros fotocopiados, en mal estado o piratas
  • El dinero está prohibido en la zona del trueque
El Trueque de Libros, es un proyecto cuyo objetivo es consolidar un espacio donde se promueva entre los bogotanos la lectura como una práctica social a través del intercambio de libros.
¿Dónde y cuándo?
Parque Nacional Cra 7 Calle 37
Domingo 22 de noviembre
Hora: De 10:00 a.m. a 5:00 p.m.


PROGRAMACIÓN TRUEQUE EL LIBRO 2009
LUGAR: TORRE DEL RELOJ, PARQUE NACIONAL
HORA: 10AM A 5PM
FECHA: DOMINGO 22 DE NOVIEMBRE
ENTRADA LIBRE
PROGRAMACIÓN EN CARPAS
TODO EL DÍA:
Intercambio de libros nuevos y usados en las cuatro carpas del Trueque:
  • Narrativa
  • Libros infantiles y Juveniles
  • Poesía
  • Crónica, ensayo y ciencias sociales 
TODO EL DÍA:
Exposiciones, regalos, juegos y talleres en 10 carpas de instituciones que trabajan por el libro y la lectura en Bogotá. En las carpas encontrarán instituciones como la Red de Bibliotecas públicas de Bogotá, Colsubsidio, Asolectura, Fundalectura y Fahrenheith 451, entre otras.

PROGRAMACIÓN EN TARIMA

HORA
ARTISTA Y EVENTO

10:15 AM
Narración Oral: Mónica Giraldo, “Las aventuras del Quijote”
11:00 AM
Lecturas y experiencias con los libros de actores, periodistas, músicos y escritores.
11:45 M
ENTRE CUENTOS Y CANCIONES: Una hora del cuento musicalizada con Maria del Sol Peralta.
12:45 PM
Concierto: XUMAPAZ
1:45 PM
Lecturas y experiencias con los libros de actores, periodistas, músicos y escritores.
2:15
Hip Hop: FLACO FLOW Y MELANINA
3:00 PM
Promoción de lectura: Pedro José Luis Pulido y Nathalia Lamprea, “Reescribiendo historias”
3:30 PM
ENTRE CUENTOS Y CANCIONES: Una hora del cuento musicalizada con Maria del Sol Peralta.
4 PM
Concierto de cierre: EL CLUB
El evento contará con la presentación del actor y cantante Oscar Borda
Nos acompañaran con sus lecturas y experiencias: Humberto Dorado, Alberto Valdiri, Marylin Patiño, Javier Osuna, el actor Ricardo Velez, la cantante Sue y el grupo Wamba entre otros. 
Trueque el Libro es organizado la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte y la Fundación Gilberto Alzate Avendaño, a través de su Gerencia de Literatura.
Los organizadores del evento agradecen las donaciones de las editoriales: Taller de Edición – Rocca, Babel Libros, Alfaguara, Planeta, Plaza y Janés, Ediciones Paulinas y Random House Mondadori.
Mayor información en la Secretaría de Cultura, Recreación y Deporte
Enviado por: Pablo Arcila

lunes 16 de noviembre de 2009

Pensar las librerías. Vía Tokland: "Francia otorga ‘D.O. – Denominación de Origen’ a las librerías independientes" por Henry Odell


FRANCIA OTORGA ‘D.O. – DENOMINACIÓN DE ORIGEN’ A LAS LIBRERÍAS INDEPENDIENTES
Por Henry Odell

Vía Publishing Perspectives hemos conocido la noticia de que las librerías independientes de Francia pueden aplicar para recibir el certificado de D.O. —mejor dicho LIR – Librería Independiente Recomendada [Librairie Indépendante de Référence], como parte del “plan livre” lanzado por la ex ministro de Cultura Christine Albanel. De momento, sólo se ha otorgado esta certificación a 406 de las aproximadamente 3.000 librerías independientes del vecino país.

De forma resumida la noticia dice que:

— Para ser merecedoras de la LIR —válida por un período de 3 años— las librerías han de cumplir con 6 condiciones (que detallamos más abajo), entre las que se señala que la librería ha de cumplir un rol cultural importante en la comunidad organizando eventos culturales; que ha de tener empleados que puedan ofrecer un servicio de calidad; que el propietario ha de ser responsable de mantener un stock mínimo de libros y que la tienda ha de mantener una amplia selección de títulos —al menos 6.000 títulos—, la mayoría de los cuales han de haber sido impresos hace un año o más. En este, el primer año, aproximadamente dos de cada tres librerías que se presentaron han sido consideradas aptas para el certificado.

— Las librerías que se hayan hecho merecedoras a esta certificción se podrán beneficiar de exenciones fiscales y subsidios especiales por parte del Centre National du Livre, incluyendo préstamos sin interés para mejoras en el local y apoyo económico para la realización de eventos culturales relacionados con el libro y la lectura. Para impulsar los proyectos relacionados con la LIR se ha asignado un presupuesto de € 500.000.-, y el gobierno estima que las exenciones fiscales ofrecidas serán de un valor superior a los 3 millones de euros.

— Este proyecto es complementario de la “ley Lang” que en 1981 estableció el precio fijo del libro que limita los descuentos a un 5% del precio de lista, y que esta ley, criticada en sus inicios como obstáculo a la libre competencia, 28 años más tarde es considerada un éxito que ha permitido un desarrollo sostenible que ha estimulado a la industria editorial.

— Hoy, muchos atribuyen a esta ley que Francia haya podido sostener una extensa red de 3.500 librerías independientes de gran calidad y aproximadamente 6 mil editores.

— Por supuesto que, en esta era de Internet, en que la recesión mundial y el advenimiento de la digitalización plantea nuevos desafíos a la industria, todo lo que se pueda hacer para sostener a la industria editorial y a las librerías es bienvenido. Los libreros consideran que el certificado LIR será una ayuda.

La noticia finaliza con la declaración de Dominique Mazuet, gerente de Tropique, una pequeña librería de 60 m2 en Montparnasse, que dice:

«De momento, esta designación es como una medalla de chocolate. Eventualmente, veremos los beneficios de las exenciones de impuestos y de los subsidios… el ámbito de la cultura está atravesando un momento muy difícil, pero en Francia estamos bien protegidos.» Mazuet es consciente de que tanto su pequeña tienda como su habilidad para mantener a 3 empleados full-time depende tanto de la ley Lang como de la buena voluntad de sus clientes de continuar comprando en su librería. «Afortunadamente — dice Mazuel— por el momento hemos escapado de los planes de ‘modernización’ impulsados por el gobierno. Si todavía tenemos en Francia diversidad y numerosas librerías independientes es porque la gente le ha dado la espalda a las tendencias económicas.» (!!!)
[Nota: Subrayado y exclamaciones mías. Además, como no creo en las casualidades, no puedo menos que preguntarme por qué Publishing Perspectives recurre, entre tanto librero independiente en Francia, muchos de gran renombre y prestigio, al testimonio de precisamente este...]
SIGUE...
Continuar leyendo vía Tokland


Los 6 requisitos para aplicar a la obtención del certificado LIR

1) La empresa a la que pertenece debe cumplir los requisitos del artículo II del 1464 I Código General de Impuestos.


Estos requisitos son básicamente 3:

— La empresa debe ser una pequeña o mediana empresa de acuerdo a la 
definición comunitaria entrada en vigor en 2005.

— El capital de la empresa debe ser ejercido de forma continuada (bajo la duración del ejercicio de referencia) al 50%, como mínimo:
- por personas físicas
- o por una sociedad cuyo capital es propiedad al 50% o más por personas físicas. Para que una empresa de este tipo pueda ser encuadrada en la definición de PYME no ha de estar ligada por ningún contrato de franquicia con un tercero.

— La empresa no debe estar vinculada a otra empresa por un contrato de franquicia según previsto en el artículo 
L. 330-3 del Código de Comercio.

2) Por lo menos la mitad de los ingresos de los establecimientos deberán llevarse a cabo con la venta de libros nuevos al detalle [ventas al contado, incluidas las ventas y los clubes de venta por Internet + ventas a término].
3) La selección de títulos en stock deben venderse en un local accesible a todo público.
4) La cantidad mínima de títulos en stock ha de ser:
— Para librerías con ventas de libros al detalle inferiores o iguales a € 600.000.-/año = 6.000 títulos.
— Para librerías con ventas de libros al detalle superiores a € 600.000.-/año = 10.000 títulos.

5) Los gastos del personal asignado a la venta de los libros debe ser de al menos el 12,5% del volumen de negocio de la venta de libros por institución.
6) El establecimiento debe ofrecer todo el año, una organización cultural cuya regularidad y la calidad serán evaluadas por el comité.
Ir a texto íntegro vía Tokland
Enviado por: Pablo Arcila

viernes 13 de noviembre de 2009

Textos recordados. Vía Letras Libres "Malthusiana" por Gabriel Zaid


 MALTHUSIANA

¿Llegará un día en que existan más autores que lectores? A juzgar por el crecimiento exponencial de los primeros, esa fecha no parece estar lejos. Gabriel Zaid explora en este texto las implicaciones culturales de ese temible escenario.

Los libros se multiplican en proporción geométrica. Los lectores, en proporción aritmética. De no frenarse la pasión de publicar, vamos a un mundo con más autores que lectores.
La editorial Lulu (que publica cien libros diarios pagados por los autores) estima que en 2052 habrá en los Estados Unidos 148 millones de autores y 129 millones de lectores (véase Authorgeddon en Google y gráfica anexa).
Seis siglos antes, cuando empezó la imprenta, se publicaban, digamos, cien libros al año con tirajes de cientos de ejemplares. Predominaban los textos antiguos (bíblicos, griegos, romanos o patrísticos) en latín o traducidos, y las explicaciones y comentarios de los mismos, aunque algunos contemporáneos se atrevían a alternar con los clásicos. Quizá por eso, desde entonces, verse en letras de molde parece una consagración: inmortalizarse como un clásico.
A principios del siglo XXI, la grafomanía universal publica un millón de libros al año con tirajes de miles de ejemplares. Muy pocos se reeditan, menos aún se traducen. Predominan los autores que no publican para el público, sino para el currículo. En el otro extremo están los que escriben para el mercado: para educarlo, informarlo o divertirlo ganando dinero. Quedan aparte los libros que nos acompañan: los libros dignos de ser releídos (los clásicos) y los contemporáneos inspirados en esa tradición.
Continuar leyendo vía Revista Letras Libres
Enviado por: Pablo Arcila

jueves 5 de noviembre de 2009

Textos recordados. "Oda a la lectura" por Michel Onfray


ODA A LA LECTURA
Cuando yo era niño, en mi pueblo natal decían que una vieja que vivía sola en una enorme y extraña casa, era una bruja. Aquelarres y escobas montadas, furias desencadenadas en noches de luna llena y alambiques en el sótano: todo eso imaginaba yo sobre esa pobre viuda, porque así eran los rumores que corrían en el pueblo. Encogida, marchita y gris, solía aparecer subrepticiamente detrás de su ventana, oculta tras la tela de una cortina amarillenta por el sol.
  Más tarde, cuando indagué las razones de su mala reputación, me dijeron que la habían visto encaramada a la lápida de la tumba de su marido, de noche, en el cementerio del lugar. Y que además, como circunstancia agravante, había colocado en el ataúd de su difunto marido, antes de la gran partida, tres o cuatro libros para que la lectura le hiciera más llevadero el camino hacia el más allá.
  Desde entonces, me gusta recordar a esa mujer, quizá bruja, pero tan delicada y considerada con su compañero de infortunio. No sé si, entre los tablones de su última morada, alguien se habrá tomado el trabajo de dejarle algo para leer. Pero por una vez me gustaría que existiera una vida eterna para que en esta hora, en algún lugar, ella pudiera estar hojeando un antiguo volumen capaz de llevarla a comarcas menos siniestras que el paraíso o menos dudosas que el infierno.
  Años después, mientras leía Mis pensamientos de Montesquieu, recordé a mi simpática bruja cuando encontré aquella hermosa afirmación del filosofo bordelés, según la cual nunca tuvo una pena que una hora de lectura no le hubiera quitado. ¿Qué conclusión sacar de esta frase? ¿Que nunca conoció un auténtico dolor, o que, realmente, la lectura tenía ese poder mágico?
  Todos tenemos penas del corazón y dolores del alma, golpes profundos o heridas abiertas. Los duelos se suman a los estragos de la entropía, y todos sabemos que tenemos el tiempo contado. Y la lectura es el único bálsamo que le ofrece a quien la practica una oportunidad de cambiar de tiempo y de espacio, de ir a otros lugares y vivir en otras épocas.
Ser contemporáneo de Ulises y los mares cerúleos, caminar con Beatriz cerca de los infiernos, acompañar a un hidalgo en sus combates contra los molinos de viento, atravesar Megara por los jardines de Amilcar, asistir a Des Esseintes en su morbidezza, a Bardamu y Roquentin en sus sudorosas decadencias, seguir con la mirada a Solal el magnífico, escuchar a un sofá que cuenta sus memorias, tomar parte de arquitecturas del cuerpo en el castillo de Silling, y mil otras vidas, unas veces el vicio, otras la virtud, aquí la orgía y la lujuria, allá una aventura mística y la celda de un monje: cada lectura es la oportunidad de una nueva existencia en nuevos lugares.
  Con un libro en la mano, pienso en su perfume parecido al de una mujer o una selva, en la suavidad de su papel semejante al de una piel aterciopelada, en el rumor de sus páginas comparable al ruido de los cuerpos que se remueven entre sábanas nuevas, con las promesas de felicidad que se deducen cuando se echa una mirada al espesor del volumen. Con distintos tipos de papel, adhesivos de olores fuertes, diferentes tipografías, sabios pliegues que confiaban al lector la tarea de merecer la lectura, los libros antiguos, de páginas mal cortadas, entregaban sus secretos con mayor reticencia que en la actualidad.
  Desde siempre, el estado del libro informa sobre el lector y su lectura: empezado, terminado, en curso, abandonado. Las huellas de los dedos en el canto, grisáceo o ennegrecido, según el grado de familiaridad y de compañía, los lomos más flexibles por abrirlos reiteradamente, las puntas dobladas y los signos cabalísticos diseminados en los márgenes, las marcas de lápiz y su espesor proporcional al entusiasmo suscitado, todo libro le habla de su lector a quien sepa descifrar los indicios.
  Porque es un cuerpo con sus cicatrices y sus estrías, sus fatigas y sus memorias, su piel curtida y su carne consistente. Por otra parte, la lectura es al volumen lo que la entropía a la vida cotidiana: una prueba. De esta surgirán para siempre los puntos de vista originados por las emociones, las pasiones y las sensaciones. Entonces, un libro se convertirá en el compañero para la isla desierta, o sufrirá los horrores del abandono en encuadernaciones miserables, a la espera de más felices destinos.
  Junto a la cama, tras haber sido abandonado en la mitad de la noche, en el bolsillo de un largo abrigo que nos protege del invierno, dentro del equipaje que nos acompaña hasta el fin del mundo, en el estante de una biblioteca donde colocamos nuestras obras elegidas, apilados sobre el escritorio donde le escribimos una carta a un amigo, el libro es siempre un alter ego, un doble que se encarga de hacernos la vida menos dura. Leído para el otro bajo las cobijas, o para uno mismo junto a un río, en el bullicio de un café o en la soledad de un cuarto de hotel, en una librería o en la mesa matinal del desayuno, el libro siempre cumple sus promesas. Y estoy seguro de que estaban equivocados en mi pueblo natal al tomar como bruja a quien, buenamente, le ofreció a su esposo en tránsito hacia la nada algo para aligerar el dolor que se atribuye a los muertos.

Texto publicado en:
Onfray, Michel, El deseo de ser un volcán. Diario hedonista, trad. Silvia Kot, Perfil libros, Buenos Aires, 394 p., 1999.
Enviado por: Pablo Arcila

miércoles 4 de noviembre de 2009

Pensar las librerías. “Un buen librero es aquel que tiene un criterio y que sabe impregnar de él a su establecimiento”



Vía Solodelibros:

“Un buen librero es aquel que tiene un criterio y que sabe impregnar de él a su establecimiento”
Entrevista a Paco Goyanes, de la librería Cálamo de Zaragoza
20 de Junio de 2009


¿Puede una librería dejar fuera de sus estantes los best-sellers, apostar por la literatura de calidad y rescatar títulos del fondo editorial?

Puede y debe si quiere sobrevivir e intervenir en la vida cultural de la comunidad en la que se inscribe. Nada más triste que la uniformidad. Te metes en una gran librería o superficie comercial; cierras los ojos, los abres: no sabes si estás en la Casa del Libro, Bertrand, Carrefour o el Corte Inglés. Ves los mismos libros, los mismos paneles de novedades, idéntico marketing. ¿Existiendo tantos libros por qué narices un librero independiente debe de vender mayoritariamente best-sellers?

Un bagaje como lector ¿es imprescindible para un librero? ¿Qué se necesita para ser un buen librero?

Claro que es necesario un buen bagaje, pero atención: un librero no es un crítico, ni un profesor de literatura. Un buen librero es aquel que sabe captar los intereses del público que visita su establecimiento, sugerir , incitar. Un buen librero es aquel que tiene un criterio y que sabe impregnar de él a su establecimiento. Nada más aburrido y triste que un librero que se dedique a sentar cátedra y “chulear” de sabio. Para mi desgracia cada vez tengo menos tiempo para leer, enorme paradoja. El oficio librero en nuestro país es cada vez más complejo y difícil.
Un buen librero necesita un montón de conocimientos que afectan a multitud de saberes y una sólida base cultural, unos buenos conocimientos empresariales. Añadir don de gentes, simpatía, eficacia, responsabilidad. Un buen librero es aquel que sabe que tan importante es tratar con un catedrático como con un niño de doce años; que tan fundamental es saber encontrar un libro, por difícil que sea, que pasar el plumero con ganas por las mesas de novedades.
Los libreros españoles, a diferencia de los alemanes o franceses, carecemos de una formación específica de nuestro oficio. Somos autodidactas con graves carencias de conocimientos.
Me irritan los libreros que dan malos consejos, pero también aquellos que tratan mal a su público o que se sitúan por encima del bien y del mal. La verdad, también me irrito conmigo mismo…
Me olvidaba: imprescindibles la paciencia, el sentido del humor y el saber reírse de uno mismo.

¿Cuál es tu opinión sobre los nuevos soportes digitales para el libro? ¿Será el fin del formato libro tal y como lo conocemos? ¿Y de las librerías? 

 
¡Quién lo supiera! Tengo claro que es imposible poner barreras al viento y que el tema va en serio. El soporte digital cambiará —está cambiando— el paradigma que conocemos. No creo que se trate de confrontar un formato con el otro, ni de cerrar los ojos a un avance tecnológico que ya habita entre nosotros… Pero el proceso está lleno de interrogantes: ¿qué pasa con los derechos de autor?; ¿qué pasa con la labor editorial tal como la conocemos? Es de imaginar un futuro en el que convivan múltiples formatos o soportes. Evidentemente el sector librero sufrirá. Hay mucho dinero en juego y empresas empeñadas en que el soporte digital sea rentable. Y lo será para ellas…

¿Con el libro digital, ¿qué beneficios obtendrá el librero? 

 
Me temo que muy pocos.

¿Crees que con los nuevos formatos aumentará el número de lectores (sobre todo jóvenes)?


No necesariamente. Lo que sí creo que ya ha cambiado es el concepto “lectura”. Los jóvenes, y nosotros mismos, estamos leyendo de otra manera, estamos “navegando”, saltando de un texto a otro, de una información a otra. Lo malo es que nuestra lectura cada vez es más superficial y encima desconocemos casi siempre la autoría y seriedad de lo que leemos. 

 
Recientemente numerosas editoriales españolas han confirmado estar dispuestas a llegar a acuerdos con Google ¿Qué opinión te merece el proyecto de digitalización masiva de Google? ¿Lo consideras una amenaza para los canales habituales de distribución, especialmente para las librerías?

Google es el gran hermano. La forma en la que ha realizado el proceso de digitalización y la que está llevando en sus negociaciones con las editoriales es propia de una organización mafiosa. Google quiere ganar dinero, mucho dinero, y le importan un comino las editoriales, los libreros y los lectores. En realidad su visión del libro se resume en $...

Continuar leyendo vía Solodelibros

*La librería Cálamo (Plaza San Francisco 4, Zaragoza) es una librería especializada en creación literaria, humanidades, arte y libros de viajes. Entre otros, han recibido el Premio "A la mejor labor cultural realizada por Librerías", concedido por el Ministerio de Cultura, y el Premio Librero Cultural concedido por CEGAL y el Ministerio de Cultura.

martes 3 de noviembre de 2009

Cultura escrita. Vía Roger Michelena: América Latina es la región del mundo en que menos se gasta en libros


América latina es la región del mundo en que menos se gasta en libros: en 2008, sólo el 4,14% de las ventas de libros en el mundo correspondió al continente. Las ventas totales fueron de US$ 4772 millones; de ellos, el 70% correspondió a Brasil.
En ese país, un habitante invierte en promedio US$ 19 por año en la compra de libros, mientras que en Chile un ciudadano consume de su presupuesto US$ 11 en la adquisición de libros de ficción, no ficción y textos educativos. El promedio de gasto en libros por habitante en México es de ocho dólares y sólo Venezuela, de los países latinoamericanos más representativos, está por debajo de la Argentina, publicó La Nación.
Un informe de la consultora internacional PricewaterhouseCoopers, realizado en Estados Unidos y Canadá, Europa, Medio Oriente y Africa, obtuvo estas conclusiones, que coinciden con las impresiones de un observador avezado del mercado mundial y a la vez dejan varias preguntas abiertas. ¿Los datos de compra de libros transmiten también una relación con los índices de lectura? ¿Cómo será la inversión en la región en el futuro cuando irrumpa el libro electrónico?
Sobre un mercado que en 2008 alcanzó los US$ 115.266 millones por ventas de libros de todo tipo -ensayo, ficción, texto escolar en todos sus niveles-, el grueso de las ventas totales se registró en Europa, Medio Oriente y Africa, con el 43,63%; América del Norte -EEUU. y Canadá-, con el 28,28%, y Asia Pacífico, con el 23,97 por ciento. La región Medio Oriente y Africa sólo comprende Israel, Arabia Saudita y Sudáfrica, según el informe.
• No se compra, pero se lee
En Francia, el promedio anual de gasto en libros por persona es de US$ 144, mientras que en Israel es de 139 dólares. Los italianos, españoles y alemanes invierten por año en libros entre US$ 110 y 114, y los británicos, 107 dólares.
Consultada por LA NACION, la librera Natu Poblet dijo que "no hay que confundir compra de libros e índices de lectura. En la Argentina hay mucha gente que saca libros en préstamo de bibliotecas. Y también hay amigos que prestan libros y otra gente que acude a leer a las librerías, donde hay muchas ofertas. Vengo de España, donde hay un boom de compra de libros y discos, porque en la crisis la gente compra libros y discos. Eso no significa que aumente el nivel de lectura".
Para Margarita Eggers Lan, directora del Plan Nacional de Lectura del Ministerio de Educación, "si estos datos del informe son tan reales, no se entiende que en la Argentina se publiquen 22.000 novedades editoriales por año y las librerías roten 1600 títulos por mes. ¿Cómo puede darse este panorama si la gente no lee?". Comprar libros y leer no son equivalentes, según Eggers Lan. "A fines de 2007, las industrias culturales de exportación representaron el 2,98% del PBI. El 70% de esa cifra fue de exportación de libros."
Para Eggers Lan, de larga trayectoria en la promoción de la lectura, "la industria editorial supera en su participación del PBI a las industrias del calzado y del tejido. En parte, las cosas también se vinculan con el papel que el Estado juega en la compra de libros. En las bibliotecas escolares hemos relevado ya una base de entre 2500 a 4000 títulos. Hay algunas que llegan a los 9000. El 33,5% de los adolescentes leen libros que sacan prestados de las bibliotecas".
El ex rector de la UBA Guillermo Jaim Etcheverry coincidió con el análisis de Eggers Lan y Poblet, en el sentido de que la compra de libros no refleja índices reales de lectura.
"Es sorprendente el dato de Brasil", dijo Jaim Etcheverry. "¿Cómo puede ser que, con 180 millones de habitantes, un ciudadano gaste un promedio de US$ 19 en compra de libros? Es evidente que el Estado juega un rol fundamental. El dato de que sólo el 4,14% del volumen total de ventas de libros en el mundo se hace en América latina muestra una asimetría cultural muy grande que es necesario revertir."Un dato curioso del informe es que no considera el mercado de libros electrónicos porque, según dice, no tiene un desarrollo significativo en América latina. Por lo que parece, según PricewaterhouseCoopers, nada indica que el libro en papel vaya a desaparecer en breve, por lo menos entre los latinoamericanos.
La proyección para la región es que hasta 2010 la cifra de ventas caerá un 3 por ciento. Pero, a partir de 2011, irá creciendo a razón de un 6,6 por ciento. En ese año, Buenos Aires será Capital Mundial del Libro, declarada por la Unesco. (APF.Digital)
Leer vía Libreros

Enviado por: Pablo Arcila

sábado 31 de octubre de 2009

A propósito de la literatura infantil y juvenil. "Si tuviese una escalera" por Margarita Valencia

SI TUVIESE UNA ESCALERA

Asociamos la literatura infantil y juvenil con el gozo antiguo de oír historias y de contarlas, pero en realidad lo que llamamos hoy literatura infantil y juvenil es un invento reciente, que debemos más a los intereses comerciales de los editores que a las necesidades formales de los narradores. Su apogeo se explica por las campañas de alfabetización que nacieron de la mano de la expansión de la educación primaria en Europa durante el siglo 19, y a las cuales se sobrepuso, como  era natural, el tema del fomento a la lectura, más con el propósito de educar a los jóvenes —o de adoctrinarlos, si hemos de atenernos a los consejos de san Agustín— que de conmoverlos y deleitarlos. Había que aprovechar el recién ganado acceso de los niños a los textos para defender los fortines morales de la época, y en ello se empeñaron los editores, conscientes de que este nuevo filón seguiría produciendo mientras los padres y los maestros no se sintieran amenazados.
Dentro de los límites impuestos por este triángulo inexpugnable surgió gran parte de la literatura infantil del siglo 20, y la colombiana no es la excepción. El desacostumbrado crecimiento que el muy modesto corpus de la literatura infantil colombiana —tímidamente encabezado hasta entonces por Rafael Pombo y por Víctor Eduardo Caro— experimentó durante las últimas tres décadas del siglo pasado no hubiera alcanzado las magnitudes que alcanzó (aun modestas, no obstante) de no ser por el impulso que recibió en el aula (con lo cual no quiero demeritar la tarea de los apóstoles de la lectura en el país), en donde a la enseñanza de un código moral se añadió la necesidad de apuntalar los valores propios del nacionalismo: al amor familiar, la solidaridad, la justicia, se sumaron las recién descubiertas tradiciones populares —muy adecentadas y dulcificadas—, la fauna local, la geografía nacional, todo sazonado con un poco de magia, un poco de fantasía y un final feliz y moralizante : creo que el salpicón define mal que bien la gran mayoría de libros infantiles y juveniles publicados en las últimas décadas...

Continuar leyendo vía
Las palabras desencadenadas
Enviado por: Pablo Arcila